La guerra en Sudán no cede: la ONU advierte sobre señales de genocidio en Darfur
Casi un año después de la caída de El Fasher en manos de las Fuerzas de Apoyo Rápido, la violencia continúa y los esfuerzos de paz impulsados por Estados Unidos siguen sin resultados concretos.

La guerra civil en Sudán, que enfrenta al ejército regular con las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) desde abril de 2023, sigue sin un final a la vista casi un año después de la caída de El Fasher, la última capital de Darfur que quedaba bajo control del Gobierno. Las RSF tomaron la ciudad en octubre de 2025 y el propio jefe del Consejo Soberano, el general Abdel Fattah al Burhan, reconoció entonces la retirada de las fuerzas regulares.
Según denuncias de voluntarios locales respaldadas por imágenes satelitales, más de 460 personas habrían sido asesinadas en el Hospital Materno Saudita de El Fasher tras la toma de la ciudad; las RSF niegan categóricamente haber matado civiles. La ONU estima que más de 36.000 personas huyeron de la ciudad, de las cuales unas 23.000 llegaron al campamento de Tawila, a unos 70 kilómetros de distancia, donde hoy viven en condiciones de hacinamiento.
La Fiscalía de la Corte Penal Internacional concluyó en enero que en El Fasher se cometieron crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Un mes después, la misión de determinación de hechos de la ONU sobre Sudán fue más allá y sostuvo que los ataques de las RSF mostraban "rasgos propios" de un genocidio. Organizaciones de derechos humanos, como Refugees International, denuncian además que Emiratos Árabes Unidos continúa enviando armamento a las RSF a través de la frontera con Chad, en violación del embargo de la ONU vigente desde 2004; Abu Dabi rechaza la acusación y la califica de "infundada".
En el plano diplomático, el asesor estadounidense para Oriente Medio y África, Massad Boulos, impulsa desde 2025 un plan de cinco puntos que contempla una tregua humanitaria inmediata, el acceso de ayuda, un alto el fuego permanente y una transición hacia un gobierno civil. En julio, las RSF respondieron que aceptan una tregua pero rechazan retirarse de los territorios que ya ocuparon, mientras que el Consejo de Seguridad y Defensa que encabeza Al Burhan presentó su propia contrapropuesta. El propio Boulos pidió cautela y advirtió contra "informes prematuros" de un acuerdo cercano.
Naciones Unidas continúa calificando a Sudán como la peor crisis humanitaria del mundo: millones de personas están desplazadas y buena parte de la población de Darfur enfrenta riesgo de hambruna, en un conflicto que ya lleva más de tres años sin una salida negociada.
Con información de medios internacionales.
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