El Gobierno retomó la negociación por la reforma electoral pero no logró avances sobre la suspensión de las PASO
La mesa política volvió a reunirse en Casa Rosada tras quince días sin encuentros, pero persisten las diferencias internas sobre los tiempos y el método para modificar el sistema de primarias.

La mesa política del Gobierno nacional, con Karina Milei a la cabeza y la participación de Diego Santilli y Lule Menem, volvió a reunirse este martes en Casa Rosada luego de quince días sin encuentros formales. El objetivo del cónclave fue ordenar la discusión sobre la reforma electoral que el Ejecutivo anunció meses atrás, pero el encuentro no arrojó definiciones concretas ni destrabó las diferencias que persisten dentro del oficialismo y con sus aliados.
El proyecto, que Javier Milei presentó en abril, contempla la eliminación de las PASO, cambios en el esquema de financiamiento de los partidos y la incorporación de criterios de Ficha Limpia para candidaturas. Sin embargo, en las últimas semanas el debate interno se concentró en un punto más acotado: si conviene eliminar directamente las primarias, limitarse a suspenderlas para la próxima elección o habilitar un esquema de primarias no obligatorias. Una fuente cercana a la negociación señaló que la suspensión aparece hoy como la alternativa más viable para destrabar los acuerdos.
En el entorno de Karina Milei admiten que el calendario apremia: la intención es conseguir la media sanción en Diputados antes de que termine octubre, y de no lograrlo advierten que el Gobierno deberá repensar la estrategia legislativa de cara a 2027. Puertas adentro, la negociación con los gobernadores avanza con cautela: desde la Casa Rosada aseguran que varias provincias ya comprometieron apoyo de palabra para votar la suspensión de las primarias, mientras se analiza además un cambio en el modelo de boleta que establecería un límite máximo de postulaciones por espacio político.
El camino no estuvo libre de tensiones. En septiembre, la senadora Patricia Bullrich cuestionó que no se le hubieran compartido en detalle los lineamientos del proyecto antes de su presentación pública. Días después, Santilli y Lule Menem rechazaron un pedido de varios gobernadores que proponían postergar el tratamiento de la suspensión de las PASO hasta febrero, en lo que fue leído como una señal de que el oficialismo no quiere dilatar más los tiempos.
El desafío mayor está en el Senado, donde la reforma necesita reunir mayoría absoluta: 37 votos. Allí, las diez bancas del bloque de la UCR son consideradas determinantes para que la iniciativa pueda convertirse en ley antes de que se agote el margen que el propio Gobierno se fijó.
Con información de Infobae.
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